La estenosis de canal lumbar es una condición que afecta la parte baja de la espalda y se produce cuando el canal raquídeo se estrecha, reduciendo el espacio disponible para la médula espinal y las raíces nerviosas que salen de ella. Este estrechamiento puede generar presión sobre los nervios, provocando síntomas que limitan la movilidad y afectan la calidad de vida.
Este problema suele desarrollarse de forma gradual, generalmente por el desgaste natural de la columna con la edad. Con el paso del tiempo, estructuras como los discos intervertebrales, las articulaciones facetarias o los ligamentos pueden engrosarse o perder su forma, disminuyendo el espacio dentro del canal lumbar. Otros factores como hernias discales, espondilolistesis o cambios artrósicos también contribuyen al estrechamiento.
Los signos de la estenosis de canal lumbar suelen aparecer de forma progresiva e incluyen:
Dolor en la zona lumbar, a menudo con sensación de pesadez o molestia que puede irradiarse hacia las piernas.
Entumecimiento u hormigueo en glúteos, muslos o piernas.
Debilidad en las extremidades inferiores, especialmente al caminar o estar de pie durante periodos prolongados.
Alivio de los síntomas al sentarse o inclinarse hacia adelante, debido a que se reduce temporalmente la presión sobre los nervios.
Estos síntomas pueden hacer que caminar distancias incluso moderadas resulte difícil, obligando a detenerse para descansar.
El diagnóstico combina la historia clínica y el examen físico con técnicas de imagen como radiografías, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada. Estas pruebas permiten visualizar con detalle el canal vertebral y evaluar el grado de estrechamiento nervioso.
El abordaje inicial de la estenosis de canal lumbar suele ser conservador, con el objetivo de aliviar los síntomas y mejorar la funcionalidad:
Fisioterapia y ejercicios específicos para fortalecer la musculatura del tronco y mejorar la postura.
Fármacos analgésicos o antiinflamatorios para reducir el dolor.
Inyecciones epidurales de esteroides, que pueden disminuir la inflamación alrededor de las raíces nerviosas.
Si los tratamientos conservadores no proporcionan alivio y los síntomas son severos, especialmente si existe debilidad marcada o pérdida de función, puede considerarse la cirugía de descompresión para ampliar el espacio dentro del canal lumbar.
Desde la primera consulta hasta el seguimiento final, le acompañamos en todo el proceso con un enfoque médico riguroso y cercano. Este es nuestro método de trabajo:
Primera consulta presencial, historia clínica detallada, exploración física, pruebas complementarias (imagen, resonancia, etc.).
Diseñamos un tratamiento adaptado a su caso: fisioterapia y medicación hasta cirugía, siempre buscando la opción menos invasiva y más efectiva.
Aplicación del tratamiento más ajustado a cada necesidad, con técnicas avanzadas en columna, articulaciones o traumatismos, y máxima precisión.
Revisión post-tratamiento, recomendaciones médicas y acompañamiento en la recuperación para asegurar una evolución segura y duradera.
No deje que el dolor le condicione, no espere más y reserve una cita con el doctor.